La Fundación Data Observatory (“DO”) es una asociación público-privada cuyo objeto principal es adquirir, procesar y almacenar en medios digitales los conjuntos de datos generados por instituciones de carácter público o privado. Por su volumen, naturaleza y complejidad, estos datos requieren una curaduría, exploración, visualización y análisis que faciliten su disponibilidad para el desarrollo de la ciencia, tecnología, innovación, conocimiento y sus aplicaciones en la economía.

El DO tiene por misión ejercitar la disposición de datos que de otra manera solo un grupo pequeño de personas podría utilizar. Estos datos tienen una relevancia global y un alto potencial de impacto en el progreso de la ciencia, la innovación, la tecnología y sus aplicaciones en la economía.

El DO ha sido una iniciativa del Gobierno de Chile que emerge de políticas públicas con amplia interacción con la ciudadanía, el sector privado y el sector académico. Su origen radica en los Programas Estratégicos de CORFO (2016), que definieron hojas de ruta co-creadas con actores multisectoriales en diversas industrias, siendo una de ellas la de astronomía.

Año 2016: La Génesis

Nuestro Desierto de Atacama, resultado de la evolución geológica del planeta durante millones de años, es un lugar único para el estudio de nuestro Universo. Desde 1960, y como consecuencia de una política del Estado de Chile que comienza en el siglo XIX, el Desierto de Atacama se ha consolidado internacionalmente como un “laboratorio natural” para la observación astronómica, atrayendo desde entonces a los principales y más avanzados observatorios astronómicos del mundo. Para 2025 se espera que el 73% de la capacidad de observación del mundo —y el 96% de la capacidad de observación del hemisferio sur— se concentren en el Desierto de Atacama. Esto representa una inversión de más de US$6 billones en alta tecnología. (6 mil millones?)

Chile ha presenciado en estos últimos 60 años cómo el campo científico se ha ido convirtiendo en una pieza clave de la academia nacional. El crecimiento en la producción de programas, profesores y capital humano avanzado ha sido exponencial. En consecuencia, se ha ampliado su éxito en la construcción de colaboraciones internacionales y en el volumen y calidad de sus publicaciones. Sin embargo, la astronomía y su comunidad no han tenido un impacto importante en el desarrollo integral de la nación, aun cuando la política de Estado que se inició en el siglo XIX contemplaba ese objetivo.

Esta situación movilizó al Ministerio de Economía y a la CORFO, a través del Programa Estratégico de Industrias Inteligentes, a utilizar una fracción del Fondo de Inversión Estratégica (FIE) para descubrir medidas e inversiones que desencadenasen un mayor protagonismo de Chile en las colaboraciones internacionales de astronomía y que aquello tenga un rol más relevante en el desarrollo de la economía digital de nuestro país. Es decir, por un lado, el tener

más importancia en la provisión de capital humano, componentes y servicios asociados a la gran inversión que se realiza en el país por parte de organizaciones internacionales y, por otro, aumentar las capacidades nacionales para adaptarnos y aprovechar la revolución tecnológica de los grandes volúmenes de datos y la inteligencia artificial en otras actividades distintas de la astronomía.

Así es como el año 2016 se lanzó una iniciativa de fomento que buscaba identificar oportunidades en el área para Chile. La iniciativa FIE-2016-V022 fue firmada a través del decreto N° 150, de 2016, del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, y proveyó $433.550.000 para la elaboración de una hoja de ruta que fomente la economía usando nuestros activos únicos en la astronomía.

Año 2017: El Proyecto Toma Forma

La ACTI, Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información, que agrupa a más de 100 compañías nacionales, fue la encargada de administrar el proyecto FIE en su función de Agente Operador Intermediario. En abril de 2017 se comenzó a ejecutar la “Hoja de Ruta de Astronomía”, que respondía a la tarea de identificar oportunidades, medidas e inversiones que permitieran al país incrementar protagonismo en la astronomía y producir un fomento a su economía digital, de cara a la cuarta revolución tecnológica.

El equipo que coordinó la materialización de la hoja de ruta definió como primera medida mapear la comunidad internacional de astroinformática, compuesta por aproximadamente 3,000 personas alrededor del mundo. Para ello realizó una encuesta que alcanzó cerca de 400 respuestas (ver informe consultora Mecanismos Sociales).

En la encuesta, se solicitó a los expertos internacionales identificar oportunidades relacionadas con la astroinformática para Chile. Los resultados, publicados en “The Data Observatory, a vehicle to foster digital economy using natural advantages in astronomy in Chile” (Arancibia et al., 2018), muestran que las principales oportunidades para Chile están en las ciencias de la computación y la estadística relacionadas con el análisis de datos. Es decir, más que la astronomía como disciplina científica, lo importante es la ciencia de datos, ya que ahí están las oportunidades para el desarrollo del país.

La encuesta también permitió detectar nombres de expertos nacionales y extranjeros dispuestos a participar en el proceso de elaboración de un diseño institucional que permitiera capturar las oportunidades de desarrollo que ofrece la astroinformática. Así se formó el comité gestor del proyecto, que estuvo compuesto por destacados académicos nacionales e internacionales. Los miembros de este comité, presidido por Massimo Tarenghi, se muestran en la figura 1:

Dicho comité se complementó con un consejo asesor, integrado por expertos nacionales que fueron seleccionados para representar a las capacidades académicas expertas en la materia. Como se muestra en la Figura 2, hay representantes de universidades públicas y privadas de nuestro país.

El consejo asesor se reunió de manera regular entre abril de 2017 y septiembre de 2018. Se realizaron cerca de 30 reuniones en este periodo.

Tanto el comité gestor y el consejo asesor contribuyeron en la elaboración de un diseño institucional que se basaba en la creación de una fundación público-privada. Este diseño, reportado en el informe de hito crítico (Informe hito crítico, 2017) fue evaluado y validado por CORFO, el FIE y los expertos nacionales e internacionales.

Por mandato del FIE, el diseño institucional también fue analizado mediante la consultoría de la firma EY, para determinar si existía una viabilidad económica del modelo institucional de apalancar la astroinformática como vehículo para el desarrollo nacional. Este estudio se realizó entre octubre 2017 y febrero 2018 y contó con la participación de distintos actores nacionales como miembros del NLHPC (en español, Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento) y el CMM (Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile).

Durante ese año se realizaron diversas actividades de divulgación del proyecto tanto a la industria como a la academia nacional. Por ejemplo, en agosto del año 2017, se realizó un seminario organizado por CORFO para analizar las oportunidades que ofrece la astronomía para la industria nacional. Participaron diversas empresas, ALMA, y universidades como la Universidad Técnica Federico Santa María, que presentó el proyecto ChiVO (Chilean Virtual Observatory). Asimismo, el 12 de septiembre se presentó el avance del proyecto a la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) durante su reunión mensual.

En síntesis, durante 2017 el proyecto de astroinformática toma forma gracias al aporte de la comunidad científica nacional e internacional. Se trabajó en caracterizar las oportunidades que abre la astronomía para el desarrollo del país en conjunto con la industria nacional y las principales asociaciones gremiales en temas tecnológicos. La Hoja de Ruta de Astronomía, de la cual nace el Data Observatory, era de público conocimiento por parte de la gran mayoría de las universidades y empresas vinculadas al tema de datos en Chile. Su contenido, en particular, fue el resultado de una construcción colectiva en la que muchos participaron.

Año 2018: Pruebas de Concepto

En febrero del año 2018, se conocen los resultados de la consultoría a la empresa EY (El reporte concluyó que la astronomía, como disciplina científica, estaba entre 5 y 10 años adelantada en análisis de big data con respecto a otras industrias. También, constató que las labores que los astrónomos realizan regularmente, como el análisis de datos, su exploración, visualización, curatoría y gobernanza, eran transferibles a otras áreas del conocimiento, como la agricultura de precisión, la exploración minera, el análisis del cambio climático, y aplicaciones en la industria y comercio nacional.

En marzo, con una nueva administración en el Gobierno, se decide continuar impulsando esta Política de Estado. El Ministerio de Economía toma el liderazgo del proyecto Data Observatory, y definió los siguientes criterios de éxito para el proyecto:

  • Fomentar la capacidad de la industria chilena para adquirir y generar, analizar, visualizar y explorar, y gobernar y brindar acceso a conjuntos de datos grandes y complejos.
  • Disponibilizar datos y las herramientas asociadas con el fin de generar nuevos descubrimientos científicos (es decir, artículos científicos, conocimiento público, consultas de proyectos científicos, descargas de software, uso de API, cuentas de usuarios científicos, uso general del conjunto de datos, etc.)
  • Formar y capacitar a personas en ciencia de ciencia de datos (es decir, desarrollo de capital humano)
  • Mejorar la imagen y las redes de la comunidad científica chilena o del país (es decir, el desarrollo del capital social)
  • Aumentar la comprensión del público en general del Universo (es decir, la divulgación pública)
  • Atraer nuevas inversiones extranjeras en Chile (es decir, inversiones y desarrollo de capacidad tecnológica)

Durante este año, también se cristalizó la idea de que para que el Data Observatory pudiese funcionar, se requería aunar los esfuerzos de la academia nacional y los observatorios, el Gobierno, y el sector productivo. Este modelo, conocido como la triple hélice (i.e. vinculación del Estado, la Universidad y la Empresa), reconoce que el potencial de innovación, de transferencia tecnológica y de crecimiento aumenta cuando estos tres actores trabajan coordinadamente (Etzkowitz & Leydesdorff, 2000). Por lo mismo, se continuó haciendo difusión del proyecto ante distintas audiencias.

En junio, se dictó una charla en el seminario del departamento de astrofísica de la UC titulada “Chilean Government Astroinformatics Initiative, Introduction and Progress Report”. En julio, se presentó el Data Observatory en el seminario del departamento de astrofísica de la Universidad de Chile los resultados de la iniciativa de astroinformática. La charla titulada “Chilean Government Astroinformatics Initiative, Introduction, and Progress Report”, se realizó en el Cerro Calán (http://www.das.uchile.cl/das_seminarios_2018.html). El 6 de ese mismo mes se presentó en la Universidad de La Serena el proyecto del Data Observatory, y el 6 de diciembre se presentó en el simposio de Big Data de la Universidad de Valparaíso (VIII Jornada de Investigación).

Antes de crear el Data Observatory como Fundación, se requería validar las hipótesis contenidas en los reportes hechos por EY y la consultora “Mecanismos Sociales”. En particular, que había una oportunidad en el campo de la astroinformática, que permitiese la generación de tecnología en el país, y que esa tecnología podría ser transferible a otros dominios más allá de la astronomía. Para verificar estas hipótesis se realizó una Prueba de Concepto (PoC) durante septiembre.

Para la PoC se invitaron distintas universidades y empresas que tuvieran grandes desafíos computacionales. En total, llegaron más de 15 grupos con distintas propuestas a desarrollar (Detalles de los participantes). Asimismo, se convocó a la industria de tecnología para proveer capacidad de cómputo en la nube para los desafíos que presentan estos grupos. Algunos de los proyectos piloto desarrollado fueron:

  • El proyecto High-Throughput Imaging Lab de la Universidad de Santiago (USACH) (
  • El proyecto Data Observatory Discovery System (DOdisco) con la empresa Amazon Web Services (Ver detalle proyecto).
  • El proyecto Astronomy 4.0 Alma Operations con el Observatorio ALMA la Universidad Adolfo Ibáñez y la empresa Metricarts

En paralelo, durante los meses de octubre y noviembre, se trabajó en el diseño operacional del Data Observatory (Concept of Operations) y en el plan de implementación de la Fundación. Estos documentos fueron las bases del llamado a concurso público para buscar socios fundadores de esta Fundación (Link a documentos).

En noviembre, se presentó el proyecto Data Observatory en la Universidad de Antofagasta, donde se identificaron dos proyectos de posible colaboración. Uno, relacionado con herramientas para visualización y procesos de datos masivos, y otro, relacionado con herramientas para facilitar trabajo nube/offline con datos de Gaia.

 

En diciembre de 2018 a través de CORFO (Grant 16IFI6626, dirección regional de Coquimbo) se encomienda una consultoría a la Universidad de Chile – Cerro Calán, para estudiar la formación en astroinformática y su potencial en data science (Ver Informe).

Finalmente, el 27 de diciembre el Presidente de la República firma el decreto que autoriza al Ministro de Economía a crear una fundación de derecho privado sin fines de lucro “cuyo objeto principal sea adquirir, procesar y almacenar en medios digitales los conjuntos de datos generados por instituciones de carácter público o privado y que por su volumen, naturaleza y complejidad requieren una curaduría, exploración, visualización y análisis que faciliten la disponibilidad de dichos datos para fines del desarrollo de la ciencia, tecnología, innovación, conocimiento y sus aplicaciones en la economía.” (DS N° 164-2018). Cierra el 2018 con la autorización para crear la Fundación Data Observatory.

 

 

 

 

Año 2019: El Concurso Público

El día 4 de enero de 2019 la Contraloría General de la República (CGR) toma razón del DS N° 164-2018, y no cuestionó el objeto del DO, que es exactamente el mismo que replicaron después los estatutos.

El día 7 de enero, el Ministerio de Economía publicó en su página web el llamado a concurso (https://www.economia.gob.cl/data-observatory), así como en un inserto en el diario La Tercera (página 26). Este concurso iba dirigido a todas las personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, interesadas en incorporarse como fundadores del DO, con aportes en dinero y otros tipos relevantes para la misión del DO (ej., capacidades de cómputo, almacenamiento de datos y talentos, entre otros).

Durante enero, el equipo del Ministerio de Economía se contactó con diversas universidades, empresas y asociaciones gremiales para difundir el llamado a concurso. En particular, se sostuvieron reuniones con las siguientes instituciones: Universidad de Chile (Centro de Modelamiento Matemático), Universidad Católica, Universidad Federico Santa María, La Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHÍAS), la Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de la Información (ACTI), la Asociación de Empresas Chilenas de Tecnología (Chiletec), Google, Amazon Web Services, Microsoft, Sonda, Latam, Falabella, Quiñenco, Intersystems, entre otras. Al momento del llamado, el diseño del DO era de conocimiento de la mayoría de las entidades en Chile con intereses en materia de datos.

El día 23 de enero se publicó un segundo inserto en La Tercera anunciando la extensión del concurso, cuyo cierre quedó para el 15 de marzo de 2019. Así, el concurso público “Llamado a presentar propuestas de valor”, estuvo abierto durante 10 semanas y fue comunicado ampliamente a nivel de las universidades e industria nacional.

El día 15 de marzo, se cerró el concurso, se recibieron tres propuestas, prosperando las de UAI y de AWS (quedando una tercera por estar fuera de bases). Después de un análisis de las propuestas, el día 16 de abril serían los socios fundadores de la Fundación Data Observatory (ver comunicado de prensa)

Entre julio y septiembre, el equipo jurídico del MINECON trabaja informalmente con la CGR en un borrador de los estatutos de la Fundación. Ese mismo mes, la CGR tomó razón del DS N° 75-2019, que incorporó a Minciencia en la autorización Presidencial para crear la Fundación. Nuevamente, no hubo reparos sobre el mérito del objeto del DO.

El día 8 de octubre, las Divisiones Jurídicas del Ministerio de Economía y del Ministerio de Ciencia se reúnen con la CGR para revisar el borrador de los estatutos del DO. La CGR formula algunas observaciones a los estatutos. Se adecuan los estatutos del DO a las observaciones de la CGR, lo cual fue acordado entre todos los socios fundadores.

El 21 de noviembre, los Ministros de Economía y Ciencia firman los estatutos del DO en conjunto con los socios fundadores, AWS y la Universidad Adolfo Ibáñez. Los estatutos consideraron todos los comentarios que informalmente los equipos de la CGR habían hecho llegar al Minecon.

El 6 de diciembre se enviaron los estatutos en Secretaría Municipal de Santiago, quienes los revisaron y remitieron por el Secretario Municipal al Registro Civil para su inscripción en el Registro Nacional de Personas Jurídicas sin Fines de Lucro el día 18 de diciembre.